Conducir en Mallorca: normas, carreteras de montaña, aparcamiento y consejos prácticos
Las normas básicas
En España se conduce por la derecha. Todos los ocupantes deben llevar cinturón de seguridad y está prohibido usar el móvil con la mano mientras se conduce. Coloca el teléfono en un soporte para la navegación y programa la ruta antes de arrancar. La tasa general de alcohol es 0,5 g/l en sangre (0,25 mg/l en aire espirado), y menor para conductores noveles y profesionales. Lo más seguro es no beber si conduces.
Salvo indicación contraria, los límites habituales son 120 km/h en autopistas y autovías, 90 km/h en la mayoría de carreteras convencionales y 50 km/h en poblado, con 30 km/h o menos en muchas calles residenciales. Hay radares y los límites pueden cambiar con rapidez, así que fíjate en las señales. En las rotondas suelen tener prioridad los vehículos que ya circulan por ellas. Los menores de 135 cm de altura suelen necesitar un sistema de retención infantil adecuado. Las normas pueden cambiar: consulta la web de la DGT antes de viajar.
Carreteras de montaña y de costa
La Serra de Tramuntana, en el noroeste, es uno de los grandes atractivos de la isla y también su conducción más exigente. Carreteras como la Ma-10, la sinuosa carretera a Sa Calobra o la de Cap de Formentor tienen curvas cerradas, tramos estrechos, precipicios y, a veces, autocares en sentido contrario. Conduce despacio, mantente en tu carril, no invadas el centro en curvas sin visibilidad y prepárate para parar o dar marcha atrás para dejar pasar a vehículos grandes.
En verano sal temprano: los miradores, playas y carreteras costeras se llenan a partir de media mañana. En bajadas largas usa una marcha corta para no sobrecalentar los frenos. Tras lluvias fuertes, atención a piedras sueltas y desprendimientos. Consulta el tiempo y el estado de las carreteras si las condiciones son malas. Si no te sientes cómodo en carreteras estrechas, elige un coche pequeño y planifica rutas por vías principales.
Compartir la carretera con ciclistas
Mallorca es uno de los destinos ciclistas más populares de Europa, sobre todo de finales de invierno a primavera y de nuevo en otoño. Encontrarás grupos de ciclistas en muchas carreteras, también de montaña. Al adelantar a un ciclista en una carretera convencional, deja al menos 1,5 m de separación lateral y adelanta solo cuando sea seguro. Ten paciencia y evita adelantar en curvas o sin visibilidad suficiente.
Cuidado al abrir las puertas del coche y al girar en cruces, ya que los ciclistas pueden ir rápido en las bajadas. A primera hora y los fines de semana suele haber grandes grupos.
Aparcar en pueblos y playas
Las normas de aparcamiento varían según el municipio. En Palma y otros lugares, las zonas azules suelen ser de pago y con tiempo limitado, en parquímetro o mediante aplicación. Las zonas verdes suelen ser para residentes. Las líneas amarillas indican prohibido aparcar y las blancas suelen indicar aparcamiento libre, pero comprueba siempre la señalización local. Aparcar mal puede acarrear multa o retirada del vehículo.
Partes del casco histórico de Palma tienen acceso restringido y vigilado. Sigue las señales, no te dejes llevar a ciegas por el navegador a una calle del casco antiguo y pregunta a tu alojamiento por el mejor aparcamiento. Los aparcamientos subterráneos suelen ser lo más sencillo en zonas concurridas. En playas populares en julio y agosto, llega temprano. No dejes nunca objetos de valor a la vista en el coche.
Combustible, averías y accidentes
Comprueba si tu coche funciona con gasolina (normalmente 95) o gasóleo (diésel) antes de repostar. El tipo de combustible suele constar en el contrato o en la tapa del depósito. Las gasolineras rurales pueden tener horarios limitados y algunas son automáticas, así que reposta antes de largas rutas de montaña.
En una emergencia llama al 112. Tras una avería o accidente, enciende los intermitentes, ponte el chaleco reflectante antes de salir del coche, coloca los triángulos y contacta con el teléfono de asistencia de la empresa de alquiler, que debería figurar en el contrato o en el llavero. No aceptes reparaciones por tu cuenta sin la aprobación de la empresa. Haz fotos, intercambia datos y rellena el parte de accidente, que suele estar en la guantera. Comunica multas o daños a la empresa cuanto antes.